Ojalá ella pudiera decir "lass es raus" y hacer todo lo que sueña cuando lo ve, pero tiene tanto miedo: tanto miedo de pecar de desesperada, de traidora... Su esposo no la satisface y ella tiembla cuando parece que todo decae, lo ama, pero siente que ya no es como la primera vez.
Cuando veo cómo Mariana sonríe cuando Santiago habla con ella... Cómo esconden todos sus crimenes al amanecer; después de amarse por horas, se quedan acostados, sonriendo, suspirando... Sólo hasta las 11, deben volver a su vida normal, a su trabajo aburrido, a su pareja aburrida... Pero siempre tendrán el amanecer. Siempre se tendrán, siempre volverán.
