miércoles, 10 de noviembre de 2010

"Definitivamente, me embriagás. Desde la punta de tu nariz hiper requete recontra perfecta hasta los rollitos que tenés. Desde los besos que me das hasta la electricidad que me causa el más mínimo roce de tu piel contra la mía."

No pude decírselo. No podría jamás. Me da miedo, y a la vez no tendría efecto alguno en su persona. Meri me dice que no piense más, pero me acuerdo de su nariz siempre.